Personas “tóxicas”

Cada vez me cuesta más estar rodeada de esas personas conocidas como “tóxicas”. Estas personas no son ni más ni menos que aquellas que te dicen: “No lo vas a conseguir, eso es muy complicado” o el famoso “Si ya te lo dije yo”. Estas personas solo saben criticar a los demás, intentan apagar las ilusiones que los demás tenemos, son egoístas y sólo ven los defectos que los demás tenemos, los suyos propios nada. ¿Qué necesidad tienen de ser así? Lo que más me molesta de esto es que pocas, pero muy pocas veces tienen buenas palabras hacia los demás. Siempre tienen algo negativo que decir del resto del mundo. Puedes hacerles todos los favores que necesiten, ayudarles, que quedarás como que no has hecho nada ni tampoco mostrarán la más mínima palabra de agradecimiento. Tampoco entiendo por qué son incapaces de ver las cosas buenas que los demás hacemos por ellas, ni por qué no muestran agradecimiento alguno. A veces pienso que las personas así sufren algún tipo de envidia, celos o frustración por ver que los demás luchamos por conseguir lo que queremos y ellas no, pero eso no es razón para tratar así a los demás.

Todo el mundo si se lo propone puede alcanzar lo que desee, pero es necesario esfuerzo y creer en uno mismo.

Al final no son tanto las aptitudes como las actitudes lo que hacen que logremos lo que deseamos.

No se puede ir por la vida destruyendo los sueños de los demás sólo porque tú no hayas logrado los tuyos. Al contrario, alégrate de que haya personas que alcancen sus sueños y cambia el chip. Busca un método efectivo que te haga lograr tus metas, cambia la visión que tienes hacia los demás y cambia tus emociones. Muchos de los sueños que las personas alcanzan tienen que ver con la humanidad, como por ejemplo: Aquel investigador que es capaz de encontrar junto con su equipo un método de curación para algún tipo de enfermedad. La persona que hace este descubrimiento lo logra porque ha puesto empeño, ganas, ilusión, esfuerzo y pasión. Incluso ha pensado en que será de gran ayuda para el resto del mundo, además de una satisfacción personal para ella misma. Retomando el tema al que hace referencia el título de esta entrada, estas personas “tóxicas” deberían cambiar sus pensamientos y valorar lo que las demás personas hacen. ¿De qué le sirve al investigador del que hablaba más arriba no contar que ha descubierto un método de curación? No le serviría para nada no contar su descubrimiento, ni ser egoísta. Entonces, ¿De qué les sirve a las personas “tóxicas” el ser egoístas? ¿Qué obtienen? Deberían pensar un poco más en el mundo, pensar que cada uno estamos aquí para aportar algo y deberían trabajar más en alcanzar sus metas.

Como dijo el periodista y escritor, Eduardo Galeano: “Muchas personas pequeñas, en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo.”