¡Por más días así!

Ayer tuve el placer de asistir a la I Jornada de Coaching Educativo y Empresarial celebrada en Murcia junto con mi amigo Tomás. Antes de que llegara el 21 de noviembre, ya sabía que sería un viernes distinto, un viernes en el que aprendería muchas cosas de diferentes ámbitos, un viernes en el que lo importante, parafraseando un poco el título de la ponencia de Jose Pomares, no iba a ser lo que perdiera o ganara, sino que no perdiera las ganas. Justo eso. Tenía muy claro que perder no iba a perder nada por asistir, al contrario, ganaría, pero ganaría en teoría, en conocimientos, en aprendizaje, esa era mi idea. Pero sin esperarlo, empecé a conocer a muchísimas personas, a hablar con unas, con otras, a reírnos, a contarnos anécdotas, experiencias, a comentar qué tal nos habían parecido las ponencias, en definitiva, a relacionarnos, a hacer algo tan necesario para el ser humano como es socializarse. Me impactó la facilidad con la que allí, en la quinta planta del edificio Marla Center, todos podíamos entablar una conversación con todos sin conocernos prácticamente de nada, pero he de reconocer que para mí fue una pasada. Allí se respiraba un ambiente distendido, cordial, agradable, por traducirlo a un lenguaje más coloquial, allí se notaba el buen rollo. Evidentemente, todo esto no hubiera sido posible tanto sin el esfuerzo, las ganas, la ilusión, la pasión y las fuerzas de sus dos organizadoras: Toñy López y Lola Mateo, como de cada uno de los ponentes: Jose Pomares, Encarna Teruel, Lola García, Paloma del Henar, Fernando Álvarez, Tony Pomares, Rosa María Arroyo, Irene Morgado y Roberto Cerrada.

Es verdad que las redes sociales algunas veces traen más problemas que soluciones, pero en mi caso, tengo que decir, que gracias a las redes sociales he podido seguir, sino desde el minuto cero sí que desde el minuto uno la organización de este evento, lo que ha dado lugar, casi sin darme cuenta, a una bonita y gran amistad entre Lola, Toñy y yo. He de decir que no sé qué les he aportado para que hayan confiado tanto en mí pero es algo que les agradezco muchísimo, porque no me conocían de nada. Yo estaba ilusionada porque sabía que el 21 de noviembre por fin las conocería en persona, pero lo que desconocía es que al verme, ambas me iban a dar un abrazo tan sincero, tan real, un abrazo que me demostró que son personas muy grandes, con un corazón enorme, muy humanas. Además, ambas son luchadoras, porque fueron capaces de conseguir, como pude comprobar, lo que tanto anhelaban: Organizar la I Jornada de Coaching en Murcia  y que resultara ser un éxito.  Quiero aprovechar para darles mi enhorabuena, porque se lo merecen muchísimo, ya que no es fácil organizar algo así y más en Murcia, pero ellas lo han conseguido.

Espero y deseo de corazón que próximamente podamos disfrutar de unas segundas jornadas, de unas terceras…etc y que algo como el Coaching sea más conocido en Murcia y se le dé difusión, porque como ayer hablábamos entre los asistentes, el Coaching es algo que se puede aplicar a todas las áreas (Educación, Empresa, Comunicación, Música, Deporte…) y que resulta muy útil, ya que te ayuda a crecer como persona, a desarrollar tus fortalezas y a darte cuenta de que puedes conseguir lo que quieras siempre que pongas tu empeño y te esfuerces.

No quiero menospreciar a ninguno de los ponentes, porque de todos aprendí muchísimas cosas que me darán para más entradas en el blog, pero hoy me gustaría acabar esta entrada citando una frase que Paloma del Henar dijo en su ponencia y que puede hacernos reflexionar mucho:

“Es importante cómo nos hablamos a nosotros mismos”

¡Feliz día y no os olvidéis de sonreír siempre!

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Educación, profesores y desarrollo de talento

“La meta de la educación infantil no debe ser llenar al niño con datos académicos previamente seleccionados, sino cultivar su deseo natural de aprender.” María Montessori

Anoche viendo la película de El Club de los Poetas Muertos pensé: “Ojalá existieran más profesores así como el profesor John Keating, a quien da vida el recientemente fallecido Robin Williams”. Profesores que sienten pasión por la enseñanza y la transmiten a los alumnos, que te enseñan a pensar por ti mismo, que te animan a luchar por tus sueños, por lo que realmente te hace feliz, que no se limitan a enseñar Lengua, Matemáticas…etc sino que se interesan por el alumno como persona. Profesores a los que les importan los objetivos que sus alumnos tienen, que antes de enseñar a ser médicos, matemáticos o periodistas, enseñan a ser persona. Profesores que no se colocan esa coraza que impregna de tensión, de miedo el aula y que lo único que consigue es que los alumnos ni se atrevan a preguntar sus dudas.

A lo largo de mi etapa como estudiante he tenido profesores tanto de un tipo como de otro. Profesores a los que me daba respeto hablarles por su seriedad y su prepotencia, y profesores con los que hablaba con una calma que a veces he de decir que me resultaba extraña, debido a que es inusual que un profesor sea así, digamos que cuesta ver que bajo la palabra “profesor” se encuentra una persona ante todo. Y que sin embargo, de estos profesores han sido de los que más he aprendido, a los que más recuerdo y a los que más aprecio. Evidentemente, también es necesario aquí analizar la figura del alumno, porque el que tiene ganas de aprender lo demuestra y el que no, pues también. Pienso, bajo mi humilde opinión, que todo esto tiene que ver con el sistema educativo que hoy día tenemos y que queda anticuado pues está construido sobre teorías o lecciones que pertenecen a la época de la Revolución Industrial y actualmente estamos en el siglo XXI. Si seguimos así, no dejaremos de ocupar los últimos puestos de las listas de países con mejores datos en educación.
Por otro lado, se necesitan profesores que no sólo afirmen que les encanta enseñar, sino que lo demuestren. Enseñar es un verbo muy amplio, se puede enseñar muchísimas disciplinas, pero la principal es enseñar a ser persona y a buscar lo que te hace feliz. Es injusto que muchos sueños queden en el olvido, porque simplemente no se consideran sueños comunes o por como sucedía años atrás y que espero que hoy día ya no ocurra, los padres no permitan hacer lo que realmente hace feliz a sus hijos.
¿Qué sueños son comunes? ¿Qué es lo que te hace feliz? ¿Qué te hace sonreír y estar vivo? ¡Ve a por ello! Trata de salir de tu zona de confort, rompe “reglas”, si no te gusta lo tradicional, cámbialo y reconstruye tus sueños, muestra a esas personas que dudan de tus sueños, que esos sueños son los que más deseas en la vida, muéstrales la pasión que sientes y algo muy importante, cree en ti.
Por desgracia, a todos hasta el día de hoy, nos han evaluado y evalúan en el colegio, instituto y universidad por una nota numérica. Pocas personas, entre los que destaco a padres y profesores por ser los pilares básicos en nuestras vidas para ir creciendo como personas, se molestan en ver si tienes talento para tocar la flauta, si tienes buen oído para la música, si te gusta el baile o el teatro. No. Aquí se estudian números por obligación, te gusten o no las matemáticas tendrás que estudiarlas y así volvemos una vez más a lo mismo, a ese ambiente de miedo, de tensión que finalmente lleva a que el alumno no aprenda, porque en el aprendizaje de cualquier cosa, además de la razón, influyen también las emociones (Está demostrado) y bajo tal ambiente de angustia, agobio y presión, los niños y estudiantes se bloquean y finalmente deciden recurrir a ese remedio tan eficaz ante la imposibilidad de entender algo: Memorizar sin entender nada para luego olvidar. A mí me ha pasado. Sin embargo, cuando algo gusta, se aprende con ilusión. Hace poco leí una frase que decía: “Si haces algo que no te gusta, cinco minutos se convertirán en una hora. En cambio, si haces algo que te gusta, una hora se convertirá en cinco minutos.” Exacto. Debemos animar a que los jóvenes busquen su talento, como decía Ken Robinson en su libro El Elemento y a que lo desarrollen. Pero esto tiene que empezar desde las bases de la educación, ya que lo principal es cambiar el sistema educativo que tenemos, actualizarlo al siglo XXI. Afortunadamente, sé de profesores que ya empiezan a introducir algunos de estos cambios en sus aulas, obteniendo muy buenos resultados, pero es necesario que esto ocurra con más asiduidad y que el Ministerio de Educación acepte planes educativos con estas características, porque mientras importe más obtener un nueve en un examen que desarrollar el talento de cada niño, la educación en este país seguirá yendo así de mal.

“El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas. Y no simplemente repetir lo que otras generaciones ya hicieron.” Jean Piaget